
Apareciste ahora, después de mucho tiempo, decías por chat que todo había terminado, que te olvidara, que tú ya te olvidaste de mi…Y en cambio, yo te digo, que aunque no recuerdes mis ojos ni recuerdes mi voz, guarda dentro de tu corazón ese amor, porque sé que no me has olvidado. Ahora, llega a mí el velo de la soledad. Dejaré de mirarte y hablarte… hasta que mi herida deje de sangrar. Yo puedo ser feliz por haberte sabido amar, y tú tendrás que cargar el peso de haberme amado y no tener el valor de confesarlo. Andate, allí te esperan, olvida a esta persona que un día se metió en tu vida, cuyo único pecado fue amarte. Mudo, silencioso, doloroso fin. Me Mentiste.



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